Greenwashing UE 2026
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Greenwashing UE 2026: qué es y cómo adaptar tu comunicación ESG

Por Vanesa Peloche, CEO & Fundadora de BELIEVERS.

La sostenibilidad ha sido, durante los últimos años, uno de los principales territorios de posicionamiento para las marcas. Un espacio donde construir relato, conectar con el consumidor y proyectar valores. Ese marco está cambiando de forma definitiva.

La regulación europea sobre greenwashing ha evolucionado hacia un sistema vinculante que impacta directamente en la comunicación, el marketing y la información de producto. Con la entrada en vigor de la directiva Empowering Consumers for the Green Transition (ECGT), las afirmaciones ambientales pasan a estar reguladas dentro del derecho de consumo. Y eso introduce un cambio estructural.

Ya no se trata solo de lo que una empresa hace en sostenibilidad. Se trata de cómo lo comunica. Y de si puede demostrarlo.

Las empresas que hoy usan términos como “sostenible”, “verde”, “neutro en carbono” o “eco-friendly” sin respaldo documental verificable están asumiendo un riesgo legal, reputacional y competitivo que muchas todavía no han cuantificado. Este artículo analiza en qué consiste ese riesgo, qué está ocurriendo ya en el mercado y cómo prepararse antes de que la normativa entre en plena vigencia.

“Hoy la sostenibilidad ya no es solo un compromiso, sino un eje estratégico que impacta directamente en la reputación y la competitividad de las compañías. Muchas empresas están impulsando avances reales, pero el reto está en cómo trasladarlos con rigor y coherencia. Cuando comunicación, ESG y operativa no están alineados, se genera una brecha que puede convertirse en un punto de exposición, pero también en una gran oportunidad de diferenciación. En BELIEVERS. ayudamos a las organizaciones a identificar estos espacios de mejora y a construir relatos basados en datos verificables y trazables, anticipándose al nuevo marco regulatorio y fortaleciendo su credibilidad.” afirma Vanesa Peloche, CEO de  BELIEVERS.

Qué es el greenwashing

El greenwashing es una práctica de comunicación en la que una empresa presenta sus productos, servicios o actividad como sostenibles sin que exista una base real, verificable o proporcional que lo respalde.

Durante años, su impacto ha sido principalmente reputacional: una crisis de imagen, una campaña crítica en redes, un reportaje periodístico. Hoy, en el contexto europeo, se considera una práctica comercial desleal sancionable. Esto implica que cualquier afirmación ambiental debe cumplir tres condiciones esenciales:

  1. Ser específica: no vale “comprometidos con el planeta”. Hay que especificar qué, cuánto y en qué plazo.
  2. Ser verificable: tiene que existir documentación, metodología y fuente que respalde la afirmación.
  3. Ser demostrable: la empresa debe poder acreditar esa información ante una autoridad regulatoria o ante el consumidor si se lo exigen.


Lo relevante es que este estándar se aplica a toda la comunicación: la web corporativa, el packaging, las notas de prensa, los informes anuales, los posts de redes sociales y la publicidad. No hay canal exento.

La nueva normativa europea: de marketing a compliance

La directiva ECGT (Empowering Consumers for the Green Transition) redefine el marco completo de la comunicación ambiental empresarial. Estos son sus ejes principales:

Prohibición de claims genéricos. Afirmaciones como “sostenible”, “verde”, “respetuoso con el medio ambiente” o “eco-friendly” quedan prohibidas salvo que vayan acompañadas de evidencia específica y verificable sobre en qué aspecto concreto y en qué proporción.

Regulación de ecolabels y certificaciones. Solo se podrán usar sellos de sostenibilidad reconocidos oficialmente o con verificación por terceros. Los autoproclamados —”certificado por nosotros mismos”— quedan fuera.

Información sobre durabilidad y vida útil. Las marcas deberán indicar la vida útil esperada de sus productos y no podrán comunicar atributos de durabilidad que no estén acreditados.

Transparencia en compensaciones de carbono. El uso de offsets como argumento de marketing pasa a estar altamente regulado. No se puede comunicar “neutro en carbono” basándose solo en compensaciones sin reducción real de emisiones.

Consecuencias sancionadoras. Las infracciones podrán conllevar multas de hasta el 4% de la facturación anual en el país afectado, además de acciones civiles por parte de asociaciones de consumidores.

El marketing ESG entra de forma definitiva en el ámbito del compliance. Y eso cambia quién tiene que sentarse en la mesa cuando se diseña una campaña de comunicación.

Por qué muchas empresas están en riesgo sin saberlo

El problema más frecuente que encontramos en nuestras auditorías no es la falta de acción real en sostenibilidad. Es la falta de precisión en cómo esa acción se traduce en comunicación.

Hay tres vectores de riesgo principales:

Lenguaje heredado. Muchas empresas acumulan años de comunicación con términos genéricos que fueron aceptables y que hoy son problemáticos. Esos claims siguen en la web, en el packaging, en las presentaciones corporativas.

Alcance mal definido. Una empresa puede tener una planta productiva con certificación energética y comunicarlo como si toda su operación fuera sostenible. O reducir emisiones en logística y presentarlo como neutralidad de toda la cadena de valor.

Datos ESG no traducidos. Muchas empresas realizan mediciones, generan informes y trabajan con consultoras especializadas, pero esa información no fluye correctamente hacia el departamento de comunicación y marketing. El resultado es que los avances reales no se comunican con el respaldo que tendrían disponible.

El riesgo no viene solo de la intención de engañar. Viene de la inercia comunicativa y de la desconexión entre lo que se sabe y lo que se dice.

Marzo y septiembre de 2026: el calendario que marca el cambio

Marzo de 2026 marcó el plazo de transposición de la directiva ECGT a los ordenamientos jurídicos nacionales de los estados miembros de la UE. España, como el resto, está obligada a integrarla en su marco legal.

Septiembre de 2026 es la fecha de aplicación efectiva. A partir de ese momento, las autoridades de consumo podrán iniciar procedimientos sancionadores y las organizaciones de consumidores podrán ejercer acciones colectivas contra empresas que incumplan.

Esto significa que las empresas que hoy no están adaptando su comunicación están operando con un margen de tiempo que se reduce. Y que empezar el proceso de revisión ahora —antes de la presión regulatoria— permite hacerlo con más profundidad, más calma y más ventaja competitiva.

Cómo evitar el greenwashing: de narrativa a evidencia

Adaptarse a la nueva normativa no significa dejar de comunicar sostenibilidad. Significa comunicarla de forma diferente. Estos son los principios que guían una comunicación ESG defendible:

Sustituir lo genérico por lo específico. En lugar de “comprometidos con el medio ambiente”, decir “hemos reducido nuestras emisiones de Scope 1 un 23% entre 2021 y 2024, verificado por [entidad]”.

Definir el alcance con precisión. Si la mejora afecta a una parte de la operación, comunicarlo así. La especificidad no debilita el mensaje; lo hace creíble.

Eliminar los absolutos sin base. “100% sostenible”, “totalmente verde”, “zero impact” son afirmaciones que requieren evidencia total e irrefutable. Si no existe, no se pueden usar.

Alinear comunicación con operación. La narrativa pública debe reflejar lo que realmente ocurre. Cualquier divergencia —por pequeña que sea— es un vector de riesgo.

Documentar todo. Cada claim ambiental debe tener detrás un documento, una metodología, una fuente. No para mostrarlo siempre, sino para poder acreditarlo cuando sea necesario.

BELIEVERS.: pioneros en comunicación ESG con visión compliance

BELIEVERS. nacimos con una propuesta diferencial trabajando en la intersección entre comunicación, reputación e impacto. Fuimos de los primeros en Europa en integrar la comunicación ESG como disciplina estratégica diferenciada, no como extensión del PR corporativo tradicional, integrando además equipos híbridos de comunicación, data y tecnología IA. 

Esa trayectoria nos ha permitido acumular un conocimiento profundo de cómo las empresas construyen su credibilidad en sostenibilidad. Conocemos los errores más comunes, los patrones de riesgo y, sobre todo, cómo transformar una posición vulnerable en una narrativa sólida y defendible.

Hoy nos posicionamos como referente en comunicación ESG compliance-ready: equipos que combinan el dominio de la normativa europea con la experiencia en construcción de relato, reputación de marca y comunicación con stakeholders.

No trabajamos solo desde la perspectiva legal ni sólo desde la perspectiva creativa. Trabajamos desde ambas a la vez, porque en este nuevo contexto, separar comunicación y compliance ya no es una opción.

Fruto de esta evolución, en 2025 incorporamos a EVA. a nuestro equipo: la primera solución Culture as a Service (CaaS). EVA. no es una herramienta de automatización; es una inteligencia agéntica diseñada para invertir los tiempos de dedicación y crear activos de comunicación alineados con el tono y los datos actualizados de la compañía, además de aplicar en su redacción las recomendaciones de la normativa en términos de greenwashing. 

Nuestra auditoría de greenwashing: un servicio diseñado para el nuevo marco regulatorio

Hemos desarrollado un servicio de auditoría específico para que las empresas puedan conocer su exposición real al riesgo de greenwashing y actuar antes de que la legislación esté plenamente vigente.

¿Qué revisamos?

  • Web corporativa y landing pages: todos los claims ambientales presentes, su grado de especificidad y el respaldo documental disponible.
  • Packaging y etiquetado de producto: sellos, certificaciones, afirmaciones de ingredientes o materiales, indicaciones de reciclabilidad.
  • Comunicación en medios y notas de prensa: archivo de comunicaciones recientes con afirmaciones ambientales.
  • Perfiles en redes sociales: posts, campañas y claims publicados en los últimos 24 meses.
  • Informes corporativos y memorias de sostenibilidad: coherencia entre lo declarado y lo comunicado externamente.
  • Publicidad y materiales de venta: claims usados en campañas, presentaciones comerciales y catálogos.


¿Cómo lo hacemos?

El proceso integra cuatro dimensiones:

  1. Normativa: evaluamos cada claim según los criterios de la ECGT y la jurisprudencia regulatoria europea más reciente.
  2. Comunicación: analizamos el tono, el alcance y la coherencia del relato de sostenibilidad.
  3. Reputación: identificamos qué afirmaciones tienen mayor visibilidad pública y, por tanto, mayor exposición ante medios, activistas o reguladores.
  4. Datos ESG: revisamos qué información real tiene la empresa disponible para respaldar o reformular sus claims actuales.


¿Qué entregamos?

  • Mapa de riesgo por activo comunicativo, con nivel de exposición legal y reputacional.
  • Identificación de claims problemáticos con propuesta de reformulación.
  • Alternativas basadas en los datos ESG reales de la empresa para sustituir lenguaje genérico por afirmaciones defendibles.
  • Hoja de ruta priorizada para alcanzar compliance antes de septiembre de 2026.
  • Acceso a EVA. para crear nuevos activos de comunicación en línea con la normativa.

Greenwashing en 2026: riesgo o ventaja competitiva

El nuevo marco regulatorio no penaliza la sostenibilidad. Penaliza la imprecisión. Y eso cambia completamente el incentivo.

Las empresas que adapten su comunicación antes de la entrada en vigor de la normativa no solo reducen su exposición legal. Se posicionan como actores creíbles en un mercado donde la credibilidad ESG pasará a ser un factor de decisión de compra, de inversión y de talento.

En cambio, las empresas que lleguen tarde —o que intenten continuar con un lenguaje que ya no es sostenible legalmente— se enfrentarán a sanciones, crisis reputacionales y la necesidad de reformular en condiciones de presión.

La ventana para hacer este proceso bien —con tiempo, con profundidad y con ventaja— se está cerrando.

Si tu empresa está comunicando sostenibilidad, la pregunta ya no es qué estás diciendo. Es si puedes demostrarlo.

Solicita una auditoría de greenwashing y compliance ESG con BELIEVERS. 

Revisamos tus activos de comunicación, evaluamos tu exposición real y te damos alternativas basadas en tus datos. Para que llegues a septiembre de 2026 con una narrativa sólida, defendible y competitiva. Estamos a tu disposición en believers@believers-hub.com